Qué tipo de bombillas elegir para las lámparas de oficina

06/03/2020

Papelería Distrimar

Temas: Material oficina

lámparas de oficinaSi la iluminación es importante en cualquier actividad, lo es todavía más cuando estamos trabajando. De ahí la importancia de saber elegir bien los tipos de bombillas más adecuados para los espacios de trabajo y de estudio.

Puede parecer que todas las bombillas son iguales y que las únicas diferencias están en el consumo energético que tienen, pero en realidad no es así. Cada tipo de bombilla tiene sus peculiaridades.

En este artículo os vamos a mostrar los tipos de bombillas que se pueden usar en la oficina y cuáles son las óptimas para tu espacio.

Bombillas LED

La iluminación LED es la más demandada hoy en día. Las lámparas de oficina LED se han convertido ya en algo totalmente común. De entre los diferentes tipos de bombillas que se pueden usar en una oficina, las LED se han convertido en las más habituales.

Tienen a su favor que su consumo energético es mucho menor que el de una bombilla incandescente (consumen hasta un 80 %) y su vida útil es más larga, por lo que después de haber comprado una bombilla de este tipo tardarás mucho tiempo en tener que cambiarla por otra.

A ello se suma que pueden ofrecer luz tanto en tonos cálidos como fríos, lo que permite generar diferentes ambientes.

Lámparas de tubo fluorescente

La luminaria fluorescente ha estado presente en las oficinas durante décadas. Se trata de un tubo fino de vidrio dentro del cual hay diferentes sustancias químicas que son capaces de emitir luz al recibir radiación ultravioleta.

Si se ha usado tanto durante años es porque tenía un consumo energético menor que las bombillas incandescentes, aunque ahora se ha visto superada por los LED.

Bombillas incandescentes

La iluminación incandescente es capaz de generar luz mediante el efecto Joule, que calienta un filamento metálico y lo hace cambiar de color al pasar la corriente eléctrica.

Estas son las bombillas “de toda la vida”, pero están en proceso de extinción. De hecho, desde el año 2012 está prohibida en la Unión Europea su fabricación y su importación por lo contaminantes que son. Si encuentras alguna todavía a la venta es sencillamente el stock sobrante.

¿Cuál es el mejor sistema de iluminación para el trabajo?

Pasamos gran parte de nuestra vida trabajando, lo que acaba teniendo consecuencias sobre nuestra salud. Si pasar mucho tiempo en una misma postura nos puede acabar generando dolores, trabajar bajo una luz inadecuada puede ser el origen de problemas de visión e incluso de dolores de cabeza y malestar general.

Es fundamental tener una buena iluminación en el trabajo. Evita daños a la salud y a la vez reduce el riesgo de que se produzcan accidentes tales como tropiezos o caídas por no ver bien.

La iluminación correcta es aquella que nos permite apreciar y distinguir las formas que tenemos delante, así como sus colores, objetos en movimiento y los diferentes relieves, todo ello sin llegar a una sensación de fatiga visual.

No hay una única iluminación correcta, sino que la iluminación perfecta depende tanto del lugar de trabajo como de las actividades que se lleven a cabo en el mismo.

Por ejemplo, para la manipulación de cargas se requiere un mínimo de 100 lux por metro cuadrado de superficie. En ambientes de exigencia visual moderada, como lo puede ser una oficina, es recomendable que el mínimo sea de 200 lux, mientras que para trabajos que requieran de una mayor exigencia visual puede ser recomendable entre 500 y 1000 lux.

Las bombillas incandescentes y los fluorescentes pueden llegar a producir deslumbramiento si se las mira fijamente, por lo que es necesario protegerlas con una pantalla. Lo que a su vez les resta capacidad de iluminación.

Para conseguir la iluminación perfecta en cada rincón lo más aconsejable hoy en día para quienes están examinando diferentes tipos de bombillas y lámparas para oficina es usar iluminación LED.

El LED permite un ahorro en la factura energética que puede llegar a ser de entre un 30 y un 50 %. Además, estas bombillas no emiten calor, lo que ayuda a ahorrar en climatización durante el verano.

Esta iluminación no emite luz infrarroja, lo que hace que sea más saludable. Apenas necesita mantenimiento y es una luz que no parpadea, lo que evita molestias en los ojos y dolores de cabeza.

A todo ello hay que sumarle que estas luminarias están libres de productos tóxicos como el mercurio y son totalmente reciclables. Esto y su bajo consumo energético hacen que sea no solo la mejor opción en cuanto a confort y cuidado de la seguridad de los trabajadores, también que sea la opción más ecológica y sostenible.

Todas estas ventajas han conseguido posicionar a los LED a la cabeza cuando lo que se está buscando es el sistema de iluminación más adecuado para un espacio de trabajo o incluso de estudio.

Escogiendo bien los tipos de bombillas podemos conseguir reducir la fatiga a la hora de realizar actividades que impliquen concentración visual y también un buen ahorro.

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