Cómo deber ser la silla ergonómica perfecta

10/06/2020

Papelería Distrimar

Temas: Material oficina

silla ergonómicaEn el trabajo pasamos muchas horas sentados delante del ordenador. Por eso es necesario cuidar nuestra salud, utilizando un espacio de trabajo ergonómico que nos permita tener una buena higiene postural.

En este artículo hablamos de un elemento fundamental para mantener una buena salud laboral: las sillas ergonómicas. Existen distintos tipos y debemos saber escoger la silla más adecuada para nosotros. Hoy queremos explicarte cómo elegir una silla de escritorio y acertar. 

Como complemente a este post, te invitamos a que leas estos otros artículos, donde hablamos de cómo adoptar una buena postura ante el teclado, usando reposapiés y cómo evitar las lesiones en las manos utilizando un reposamuñecas.

Tipos de silla de oficina

Existen distintos tipos de sillas de oficina. Debemos elegirla con mimo, ya que es la pieza de mobiliario más importante para nuestra salud y comodidad en el trabajo. Podemos dividir las sillas en tres grupos: las sillas personales, las de reuniones y las sillas de sala de espera.

Las sillas de espera son, como su nombre indica, para poner en una sala de espera. Deben ser cómodas y sin ruedas, ya que no variarán su posición. Están pensadas para usarse en periodos cortos de tiempo, por lo que no es necesario que cuenten con reposabrazos.

Las sillas de reunión sirven para tener encuentros con clientes o con compañeros y jefes. Deben ser lo suficientemente cómodas pero no tanto como para que la conversación decaiga. Es interesante que las sillas sean de un color y tipo acorde con la imagen que la empresa desee proyectar.

Las sillas personales son las más importantes. Cada trabajador debe contar con una silla que se adapte a sus necesidades evitando así dolores de espalda y cabeza y problemas de circulación. Con el auge del teletrabajo, las sillas han salido de la oficina para instalarse en los hogares de los trabajadores. Además, los estudiantes también deben contar con una silla de escritorio ergonómica para mejorar su rendimiento y la salud de su espalda. 

Cómo elegir silla de escritorio

Lo fundamental a la hora de escoger nuestra silla es que sea ergonómica, es decir, que cuente con un diseño adaptado a las características físicas, anatómicas y psicológicas del trabajador. La ergonomía se encarga también del diseño de muebles o espacios que tengan en cuenta no solo el físico, también el tipo de tarea a realizar y el uso que se va a hacer de ese elemento. Otro aspecto básico es elegir una silla realizada con materiales resistentes, transpirables, fáciles de limpiar y de calidad.

El respaldo es uno de los elementos de decisión más importantes. Es vital que sea inclinable y que se pueda regular su firmeza. Es interesante que cuente con un respaldo en la zona lumbar. Para jornadas laborales más cortas, es recomendable un respaldo que bascule, pero si pasamos sentados más de media jornada, es interesante contar con una silla de oficina con mecanismo sincronizado, con el que asiento y respaldo oscilan a la vez. Existen modelos que o bien incorporan o bien permiten añadir un reposacabezas.

El asiento tiene que ser regulable en altura e inclinación. Así evitaremos dolor de espalda por estar mal colocados frente al escritorio. Cuando nos sentemos en ella, los pies deben estar totalmente apoyados en el suelo. Con respecto a la dureza del asiento, lo ideal está en un punto intermedio, que nos sea ni muy rígido ni muy blando. Si es muy blando, nos quedaremos encajados y perdemos movilidad. Si está demasiado duro, se nos entumecen las piernas.

La base debe tener cinco patas para garantizar la estabilidad de la silla. En el caso de sillas de trabajo o para estudiantes es imprescindible que sean giratorias y que cuenten con ruedas para facilitar nuestra movilidad. Algunas sillas cuentas con distintos tipos de ruedas para escoger las más adecuadas a cada tipo de suelo.

Hay quien prefiere una silla de oficina sin reposabrazos, pero en el caso de que optemos por ellos, es aconsejable que sean regulables o si no lo son, que permitan apoyar los brazos de forma cómoda y sin forzar la postura. Es importante que sean compatibles con la altura de la mesa, ya que si son muy altos no podremos acercarnos bien al escritorio y eso repercutirá en nuestra postura.

Como vemos, cada persona tiene unas características únicas y por tanto a la hora de elegir sillas ergonómicas debemos fijarnos en su adaptabilidad. La altura e inclinación de la silla debe ser regulable para conseguir una buena postura. No obstante, por muy cómoda que sea nuestra silla, debemos hacer un pequeño descanso cada dos horas, levantarnos y hacer estiramientos para evitar dolores musculares. Así cuidaremos nuestra salud ya estemos estudiando o trabajando.

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