Trucos para aprender a escribir

Publicado por Papeleria Distrimar el - Temas: Material escolar

Aprender a escribirAprender a escribir es uno de los retos más importantes para un niño.  Muchos padres y tutores se preguntan cuál es la edad idónea para que los pequeños empiecen a familiarizarse con la lectoescritura y se preocupan por buscar modos de hacer este proceso mucho más sencillo.

Escribir es una actividad muy importante. No solo permite al pequeño comunicarse sino que le ofrece otra herramienta más para poder expresar sus emociones y sentimientos. Esto lo convierte en un vehículo esencial para fomentar su creatividad. Por eso es tan importante que prestemos especial atención a cómo son los primeros contactos del niño con la escritura.

El objetivo es intentar que todo el proceso sea agradable y divertido. Y, lo más importante, que siga el ritmo marcado por el pequeño. Por eso, en este post te contamos a qué edad aprenden los niños a escribir y las ventajas de hacerlo jugando. Además, para que podáis ir practicando, te proponemos ejercicios de grafomotricidad para aprender divirtiéndose en casa.

¿A qué edad aprenden los niños a escribir?

En lo que respecta a la edad en la que los niños deben aprender a escribir existen varias opiniones contrapuestas. Por lo general, empiezan a tener su primer contacto con el lenguaje escrito en educación infantil (entre los tres y los cinco años) pero no se les exige que finalicen este periodo sabiendo leer y escribir con fluidez.

¿Cuál es la edad normal, entonces? En este post de Familias en Ruta reflexionan sobre la edad para aprender a leer y escribir y señalan que no es necesario que los niños lo hagan antes de los seis años.

Los autores argumentan que existe una cultura de la velocidad y que los padres y tutores tienden a pensar que cuanto antes, mejor. Sin embargo, destacan, el niño no va a necesitar escribir hasta los seis o siete años.

Sin embargo, es importante hacer hincapié en el siguiente punto. Que no sea necesario no quiere decir que tengamos que esperar si el pequeño muestra un especial interés por aprender a escribir.

Cada personita es un mundo y a cada pequeño le llamará la atención una cosa u otra. Aunque tenga tres o cuatro años, si ves que la escritura le despierta curiosidad no hay ningún problema en que empiece a aprender antes.

Por su parte, la labor de los padres, tutores y profesores es incentivar este interés y hacer que el aprendizaje sea lo más entretenido posible. Intentando que se convierta en una experiencia agradable y, lo más importante, nunca forzando al pequeño para no crear una sensación de rechazo.

Ventajas de aprender a escribir jugando

Uno de los mejores trucos que podemos utilizar para que los niños disfruten aprendiendo es convertirlo en un juego. De esta forma asociarán escribir con sensaciones positivas y cuando te quieras dar cuenta estarán haciéndolo por su cuenta.

Por el contrario, si obligas al pequeño a practicar una y otra los mismos ejercicios cuando preferiría estar en el parque con sus amiguitos; harás que asocie aprender a escribir con algo aburrido y crearás una sensación negativa que puede arrastrar hasta su vida adulta.

En nuestro post sobre los mejores juegos de colorear para niños ya os hablamos de los beneficios de estas actividades para niños y os recomendamos el juego del A, B, C para que empiecen a familiarizarse con las formas de las letras.

Ejercicios de grafomotricidad para aprender a escribir

La grafomotricidad es una actividad que se refiere a diferentes técnicas para familiarizar a los pequeños con las diferentes formas (movimientos de la mano) que tendrán que utilizar para escribir las diferentes letras del alfabeto. Estos simples ejercicios les ayudarán a coger soltura manejando el lápiz o rotulador mientras se lo pasan de maravilla.

Puedes preparar plantillas para hacer ejercicios de grafomotricidad en casa de una forma muy sencilla. Tan solo necesitarás unas cartulinas de colores sobre las que dibujar y un rotulador negro para hacer los diseños. Para los peques, puedes optar por rotuladores de colores de punta gruesa, por lápices de colores o por ceras.

El procedimiento no podría ser más sencillo: tan solo tienes que hacer un dibujo que deba completarse siguiendo un patrón determinado que marcarás en forma de línea discontinua con tu rotulador negro. Después, el niño tan solo tendrá que utilizar el material y los colores que más le gusten para completar el dibujo.

A continuación te contamos las diferentes formas que puedes utilizar cuando prepares tus ejercicios de grafomotricidad:

  • Líneas rectas y curvas: Es el inicio más sencillo. Una vez que lo domine puedes ir combinandolas para hacer ondas, círculos, espirales… Para empezar, por ejemplo, puedes hacer un diseño de líneas curvas que imite el arco iris para que lo complete.

  • Arcos combinados: La idea es ir practicando con las subidas y bajadas. Puedes hacer un dibujo de unas montañas que vayan subiendo y bajando.

  • Diagonales: Subiendo un poco de nivel, haz que trace líneas en diagonal de un extremo a otro del papel. En este caso puedes hacer una nube y deja que pinte la lluvia que va cayendo hasta el suelo.

  • Formas complejas: Combina diferentes formas rectas y curvas con todo tipo de siluetas.

  • Espirales: El nivel más complejo. Por ejemplo, puedes pintar un avión y hacer que siga su estela en el cielo.

Deja tu voto sobre el artículo

Ningún comentario

Dejar un comentario
Nombre

Si no indicas tu nombre, lo publicaremos de forma anónima.

Comentario
 

Subir arriba

Utilizamos cookies propias y de terceros para realizar el análisis de la navegación y guardar el contenido de la cesta. Si continuas navegando consideramos que aceptas su uso.OKMás información